Hoy veía a la hora de comer una tertulia política en la que hablaban de machismo. Resulta que Rajoy no tenía en cuenta a la vicepresidenta económica Elena Salgado, pues el dirigente de los populares eximía a Salgado de toda culpa en lo que se refiere a la crisis económica. Las culpas recaían pues en el presidente Zapatero, al que se le atribuye dirigir todo el ministerio económico y derimir las cuestiones de verdadera importancia.
Pienso que esa acusación de machismo es algo como buscarle los tres pies al gato, ya que porque Rajoy dijera que no tuviera nada en contra de Elena Salgado, por no culparla de la política económica que sigue el gobierno, por ello no es machista. No lo he entendido muy bien. A lo mejor piensan que porque como es una mujer la encargada del Ministerio de Economía, sólo por ello, puede ser ninguneada, y por eso Rodríguez Zapatero interviene en cuestiones de peso para poder mostrar a la opinión pública que quien toma las decisiones relevantes es él mismo y ningún otro ministro, y menos una mujer.
Mi opinión es que en vez de fomentar polémicas sin ningún beneficio (creo que la desigualdad entre sexos quedó superada hace mucho tiempo) se debería ahondar en debates profundos que revelaran la situación verdadera en la que se encuentra el país, y se denunciaran miles de tropelías que se cometen a diario en todos los sentidos de la vida, porque todo lo malo que ocurre se achaca a la crisis y al momento tan malo por el que pasamos.
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